
Si publicamos las penas del alma;
en ella se asientan la raíz de mis sentimientos más perversos;
en ella se asientan la raíz de mis sentimientos más perversos;
es madre de mis necesidades, de mis desencantos, de mis tormentos;
tan odiada como amada.
Y a la ves tan necesitada de su carente amor.
Ya no queda añoranza, ni tristeza; de filial amor.
Si me despedido, es parte del camino seguir
Y a la ves tan necesitada de su carente amor.
Ya no queda añoranza, ni tristeza; de filial amor.
Si me despedido, es parte del camino seguir
cargando recuerdos y olvidando otros.
En ella ya no guardo ni cartas, ni postales, ni esperanzas rotas
En ella ya no guardo ni cartas, ni postales, ni esperanzas rotas
de una maldiciente amor

No hay comentarios:
Publicar un comentario