
Si hablamos de la concisión del ser;
no hay placer más grande que la soledad.
La soledad efímera que guarda recuerdos y añora esperanzas.
Pero que desastrosa se me hace compartir tus momentos.
Sé que no soy un ser de complementos,
mi soledad encarnada esta en mi alma,
solo guardo nostalgias;
así de simple, complicada, ¡volátil es mi existencia!
Consumiendome en pasiones
que no me alvergan que no se entregan;
donde he robado títulos nunca otorgados.
Y he encontrado a Dalí buscando Gala
y yo, muriendo por no serlo
y mi existencia ya no importa,
ya no me ata, ya no me importa.
He soñado, he creado y he imaginado tu rostro
lo he esperado y lo he encontrado,
pero no te ato, no te albergo, y no te entregas.
He albergado dudas incipientes
me han carcomido y he carcomido.
Me arrepiento.
No soy musa, ni inspiración;
soy un huracán de tormentos.
Me arrepiento, sí
de haber robado una sonrisa al sol y jueguetear a sus faldas
de haberlo alejado de la luna
de haber atraído a mí, su mirada
Me arrepiento, sí
porque he robado y me han robado sentimientos rotos.
Seres como yo no se acogen,
no se instalan
con penas y nostalgias
consumidas en miseria
y llevo demonios y añoranzas
y es que la vida es tan cansada y tan pesada;
que me lleva, que me atrae , que me encadena
a ser lo que no kiero ser; a hacer lo que no kiero hacer
siniestra, maldiciente; me consume, me atormenta, me enfrenta, me aterra.
Y ella espera de mi, respuesta; porque siendo fuerte soy tan débil
porque lo que quiero lo destruyo y destruyo lo que kiero
y me atormento
porque lo que quiero lo destruyo y destruyo lo que kiero
y me atormento

No hay comentarios:
Publicar un comentario